Ya hemos mencionado que los síntomas de la sífilis son muy variados según la fase en la que se encuentre la infección y por eso se conoce esta enfermedad como “la gran imitadora”. Algunos síntomas pueden no parecer importantes (o incluso pasar desapercibidos) a las personas que los sufren, lo que puede retrasar la visita al médico y el pertinente diagnóstico. El microorganismo causante de la sífilis puede permanecer en el cuerpo de la persona infectada durante años, incluso décadas, aunque no presente síntomas de la enfermedad hasta su fase más avanzada.

Para describir los síntomas de la sífilis, es más fácil hacerlo según las distintas fases de la infección tal como desarrollamos en el presente artículo.

Síntomas de la sífilis primaria:

El síntoma más típico es el chancro, que es una herida que aparece en el lugar donde se ha producido la infección a las 3-6 semanas del contagio. Es una pequeña llaga no dolorosa con los bordes elevados, redondeados y duros. Si no se infecta no tendrá pus ni causará dolor. Importante: existe la posibilidad de desarrollar la enfermedad sin que haya aparecido chancro.

El chancro aparece en el punto en el que se ha producido el contagio, así que frecuentemente se presenta en los genitales, aunque puede encontrarse también en la boca, en las manos, etc. El chancro en el pene es muy fácil de detectar porque la zona es visible, pero los chancros que aparecen  en lugares menos visibles como la vagina, en el cervix, en el cuello del útero, en el área anal o la boca, son difíciles de detectar porque no es una herida dolorosa y puede pasar desapercibida.

El chancro sana espontáneamente en unas semanas (3-6 semanas) sin tratamiento y dejando una mínima cicatriz.

Que se cure el chancro no quiere decir que la sífilis se haya curado. Todo lo contrario: la infección continua su curso diseminándose por todo el organismo. La enfermedad pasa entonces a su fase secundaria en la que presentará nuevos síntomas.

Durante esta fase primaria el enfermo puede transmitir la enfermedad y, de hecho, el chancro es extremadamente contagioso.

Síntomas de la sífilis secundaria:

La fase secundaria de la sífilis comienza tras la desaparición del chancro o cuando está en vías de curación. En esta fase se produce la propagación del microorganismo a través del torrente sanguíneo y la infección puede alcanzar cualquier órgano. Los síntomas de la sífilis en esta etapa secundaria son:

-Lesiones cutáneas. Es el síntoma más característico de esta fase de la sífilis.

  • Se trata de manchas, bultos y pústulas (o combinación de todas ellas) que no son pruriginosas (no pican).
  • Las lesiones tienen un tamaño de 3-10mm y persisten desde unos pocos días hasta 8 semanas.
  • Estas lesiones pueden aparecer en cualquier parte del cuerpo pero lo más característico es que afecten a palmas y plantas de manos y pies, extremidades y/o al tronco.
  • Pueden tener diferentes aspectos.
  • Si evolucionan de mácula a pápula se denomina exantema maculopapular.
  • Si afectan a los folículos pilosos, pueden aparecer placas alopécicas (calvas) temporales .
  • En zonas húmedas y calientes del cuerpo (zona perianal, escroto, vulva, cara interna de los muslos, pliegue nasolabial, axilas y entre los dedos de manos y pies) las pápulas pueden agrandarse y formar placas grises muy infectivas que se conocen como condiloma lata. Estas lesiones también pueden aparecer en las mucosas, en cuyo caso se conocen como placas mucosas. Ninguna de estas lesiones es dolorosa salvo que se infecten.

- Síntomas neurológicos como dolores de cabeza, parálisis, alteraciones visuales… Hasta en el 40% de los pacientes pueden aparecer síntomas neurológicos. También se puede producir alteraciones visuales, pérdida de audición, tinnitus (zumbidos en los oídos), parálisis facial, y otros síntomas neurológicos asimétricos como paraparesia (parálisis parcial de las piernas por pérdida de fuerza), hiperreflexia (respuesta excesiva del sistema nervioso los estímulos) y alteración el control de esfínteres.

-Afectación de otros órganos:

  • Riñones: Glomerulonefritis, con proteinuria y a veces síndrome nefrótico.
  • Hígado: La hepatitis sifilítica que a menudo se asocia con proctitis (inflamación del recto) sifilítica, y es más frecuente en personas que practican sexo anal.
  • Aparato digestivo: Pueden aparecer úlceras e infiltrados que pueden confundirse con linfoma u otros cánceres.
  • Ojo: Inflamación del iris y el cuerpo ciliar en el ojo (Uveítis anterior).
  • Huesos y articulaciones: Sinovitis (inflamación de las articulaciones), osteitis (infección del hueso) y periostitis (inflamación del periostio).

Otros síntomas:

  • Fiebre.
  • Dolor de garganta.
  • Dolor muscular.
  • Pérdida de apetito y de peso.
  • Aumento del tamaño de los de ganglios en todo el cuerpo (linfadenopatía generalizada no dolorosa).
  • Fatiga.
  • Malestar general.

Síntomas de la sífilis terciaria:

Como hemos dicho, la bacteria que causa la sífilis puede permanecer durante décadas en la persona infectada y, sin tratamiento, puede llegar a una fase terciaria con graves afectaciones a cualquier órgano. Es importante aclarar que no todos los enfermos llegan a padecer la tercera fase de la enfermedad. Tras la sífilis secundaria, en el 50-70% de los casos la infección entra en una etapa de latencia en la que los síntomas aparecen de forma intermitente.

Los síntomas de la sífilis terciaria son muy graves y, en la mayoría de las ocasiones, se produce la muerte del enfermo. Durante esta fase, el enfermo puede transmitir la enfermedad a otras personas.

-Síntomas neurológicos: neurosífilis

Los síntomas neurológicos pueden aparecer también en la fase secundaria pero no constituyen neurosífilis.

  • Neurosífilis menigovascular (afecta a las meninges y a los vasos sanguíneos). Puede producir isquemia, infartos cerebrales, parálisis de medio cuerpo (hemiparesia), imposibilidad para hablar (afasia) y convulsiones. Puede aparecer entre 5-10 años después de la infección inicial.
  • Neurosífilis parenquimatosa (afecta al cerebro y a la médula espinal).  Puede producir parálisis generalizada progresiva. alteraciones de la médula espinal (dificultades para caminar, sensaciones anormales, dolores ardientes y punzantes, impotencia, pérdida de reflejos…),  trastornos de la personalidad, alteraciones de la percepción, cognitivas y del habla… Puede aparecer 15 o 20 años después de la infección.

-Lesiones cardiovasculares: destrucción de vasos, aneurismas…

-Sífilis gomatosa: se caracteriza por la aparición de unas lesiones llamadas “gomas sifilíticas”, que son nódulos que aparecen en piel, mucosas, músculos, huesos y articulaciones. Pueden ser de tamaño microscópico o grandes masas y pueden aparecer aisladas o en grupo. Estas lesiones en los huesos pueden destruir articulaciones y producir fracturas y en el hígado pueden producir cirrosis.

 Síntomas de la sífilis latente:

En general, la sífilis latente carece de síntomas. Pero aunque no se manifieste, la infección sigue su curso progresivo y es posible diagnosticarla a través de pruebas treponémicas. Además es posible contagiar la sífilis a otras personas: cuando los síntomas intermitentes están presentes se puede transmitir a través de las lesiones, y cuando no están presentes se puede transmitir a través de donaciones de sangre o de la madre al feto.

Durante los primeros cuatro años de enfermedad, sobre todo durante el primer año, pueden presentarse de forma intermitente síntomas de sífilis (siendo los más típicos sobre piel y mucosas).

Sífilis congénita

La sífilis congénita es la transmitida por la madre al hijo durante el embarazo o en el momento del parto. La infección fetal al inicio del embarazo (primeros cuatro meses de gestación) suele producir un aborto o el nacimiento de un feto sin vida. Casi la mitad de los embriones infectados de sífilis en el útero materno mueren antes del parto o poco después. Los bebés infectados durante el parto tienen un pronóstico mejor.

Si la mujer embarazada infectada recibe el tratamiento adecuado puede disminuir el riesgo de contagio del feto (pero no desaparece).

Lo síntomas de la sífilis congénita en los recién nacidos son:

  • Ausencia de puente nasal.
  • Rinitis (síntoma más precoz) o secreción nasal acuosa.
  • Erupciones en palmas de manos y plantas de pies y  en la cara (en el caso de los bebés pueden ser ampollas y vesículas a diferencia del adulto)
  • Erupciones cutáneas alrededor de la boca, genitales y el ano.
  • Fiebre
  • Retraso en el desarrollo (no aumentan de peso).
  • Anemia.
  • Hígado y bazo aumentados de tamaño.
  • Puede haber alteración inflamatoria de cualquier órgano.
  • Alteraciones en los huesos.
  • Alteraciones del sistema nervioso central (es frecuente y afecta aproximadamente al 22% de los neonatos).

La muerte del recién nacido se puede producir por fracaso hepático, neumonía grave o hemorragia pulmonar. Si el bebé sobrevive y no es tratado, la enfermedad pasa a una fase latente.

Los síntomas de la sífilis congénita en bebés más mayores y niños pequeños son:

  • Dientes anormales.
  • Ausencia de puente nasal.
  • Ceguera.
  • Afectación de la córnea
  • Disminución auditiva o sordera.
  • Inflamación articular.
  • Espinillas en forma de sable.
  • Dolores de huesos.
  • Alteraciones cutáneas.
  • Neurosífilis